he ido a ver ese film, un conglomerado de grandes superproducciones, sin embargo, no llega en los momentos más tristes, salavajes o tiernos. Por fortuna
para Amenávar viene precedido de "Mar adentro", y eso le da la oportunidad de volver a probar. Tal vez por esta vez no se trata más que de un
reflejo, o de una aspiración dudosamente diseñada, pero de las cosas que aún importan he visto poco.
Aún con todo, a pesar de lo accesorio, rocambolesco, aparatoso, no podemos terminar de indignarnos con este autor del que aún se espera algo más. La idea primaria de la historia, el silencio de las mujeres por razones religiosas, parece motivo sufciente para alcanzar el arranque, aunque la forma de contar se nos desfigure en lo grandioso pero hueco.
Dice el autor que no se trata de los católicos, que se trata de los intolertantes y que hoy en dÃa se tratarÃa de los que ponen bombas en lugar del sentarse a hablar.
A mà me sorprendió la idea de las persecuciones religiosas, que no sé si tiene mucho que ver con la pelÃcula. Es posible que las religiones necesiten su espacio. Los momentos en la historia en que las religiones han sido perseguidas, o aquellos, en que las religiones se han dedicado a perseguir a la gente, son los momentos más salvajes, sórdidos e inhumanos que se han vivido. Las religiones que se dicen del amor odian con fuerza, se trata del fanatismo. No se les puede perseguir, tienen derecho a creer en sus cosas, pero tampoco deben golpearnos con sus creencias.
Amenávar se ha puesto a salvo por su regularidad, y por la idea que sustenta el film que puede hacer reflexionar, pero encuentro que la forma de contar intercepta, amordaza sin piedad, el buen sabor de boca que tenÃa de "Mar adentro"
Saludos
Aún con todo, a pesar de lo accesorio, rocambolesco, aparatoso, no podemos terminar de indignarnos con este autor del que aún se espera algo más. La idea primaria de la historia, el silencio de las mujeres por razones religiosas, parece motivo sufciente para alcanzar el arranque, aunque la forma de contar se nos desfigure en lo grandioso pero hueco.
Dice el autor que no se trata de los católicos, que se trata de los intolertantes y que hoy en dÃa se tratarÃa de los que ponen bombas en lugar del sentarse a hablar.
A mà me sorprendió la idea de las persecuciones religiosas, que no sé si tiene mucho que ver con la pelÃcula. Es posible que las religiones necesiten su espacio. Los momentos en la historia en que las religiones han sido perseguidas, o aquellos, en que las religiones se han dedicado a perseguir a la gente, son los momentos más salvajes, sórdidos e inhumanos que se han vivido. Las religiones que se dicen del amor odian con fuerza, se trata del fanatismo. No se les puede perseguir, tienen derecho a creer en sus cosas, pero tampoco deben golpearnos con sus creencias.
Amenávar se ha puesto a salvo por su regularidad, y por la idea que sustenta el film que puede hacer reflexionar, pero encuentro que la forma de contar intercepta, amordaza sin piedad, el buen sabor de boca que tenÃa de "Mar adentro"
Saludos

